UN MUNDO COMÚN


"Hay otro mundo, inserto en el anterior [el occidental], rigurosamente real, variado y compacto a la vez: el hispánico. De este mundo se habla lo menos posible; se lo silencia siempre que se puede; se le considera en sus divisiones, no siempre fieles a la realidad; se le disuelve en irrealidades; se le desdibuja. Y, sin embargo, su realidad es tan fuerte que se impone más allá de toda duda. El rasgo capital, abarcador y unificador, es sobre todo la lengua española. Pero cuando se habla de ella, hay que considerarla más allá de su carácter estrictamente lingüístico; quiero decir que no se trata sólo de hablar, sino de vivir en español. Es algo históricamente envolvente, una forma de instalación histórica. En todo el mundo hispánico hay una comunidad de interpretaciones de lo real, de gestos mentales, biográficos, que lo caracterizan desde hace siglos, a lo largo de épocas distintas y en condiciones sociales muy diversas. Hasta los que dentro de ese mundo son bilingües, porque hablan una de las lenguas particulares de España o una lengua indígena americana, en cuanto sujetos históricos viven en español, porque están insertos en una comunidad amplísima de cuya sustancia histórica están hechos; (…)
Hay un sistema de creencias, usos, estimaciones, proyectos comunes, articulados en una inmensa diversidad. Y esa diversidad no es sólo individual, sino que se realiza en comunidades y países distintos, en razas diferentes, en muy varios elementos culturales que mutuamente se pertenecen: todos los hispanoamericanos son hispánicos (aunque no, ciertamente, españoles); no todos son occidentales, pero sí occidentalizados; y los españoles, por nuestra parte, aun los nacidos en Europa y que no han puesto nunca el pie fuera de ella, son también indios y negros y mestizos, con un mestizaje histórico mucho más profundo que el étnico.
España es, ciertamente, europea; pero hay que añadir en seguida algo más: no sólo. Quiero decir que no «intraeuropea», como otras naciones, sino transeuropea. (…) y, al serlo, no hace sino ser fiel a la condición más profunda y creadora de Europa.
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Todo lo hispánico es de todos los hispánicos. Este tiene que ser el punto de partida si queremos entender lo que significa ese mundo realísimo al que pertenecemos. La primera empresa es, por tanto, la toma de posesión de nuestra herencia total. Y no se olvide que al patrimonio del hombre pertenecen, y a título eminente, los errores, las experiencias de todo género, y sobre todo los problemas.”

 

Fotografía: https://es.pinterest.com/pin/400609329380307871/


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