DE VACACIONES



Hace dos o tres veranos −ahora no lo recuerdo, pero fue por estos días−, me fui de vacaciones a California. Concretamente, a Santa Bárbara. Me fui con Junie, Arthur, Warren y un perro vagabundo que adoptaron. Y aunque el viaje fuera un desastre, y los tres no dejaran de molestarse ni de discutir en ningún momento, fue, increíblemente, uno de los viajes más bonitos que recuerdo.
Ya el comienzo de esta novela promete −pues se trata de una novela. Supongo que no he engañado a nadie. Pero tampoco he mentido. Para mí, engancharme en un libro es realmente irme de vacaciones−. Pero, como iba diciendo, el comienzo es de los que incitan al lector a seguir:

“Una vez, había tres enfermos que se conocieron en el hospital, y que decidieron vivir juntos. Adoptaron esta decisión debido a que no tenían lugar al que ir cuando les dieran el alta.
Pese a que estos tres enfermos se peleaban con frecuencia, y se atormentaban entre sí, ya que, en tanto en cuanto sabían, nada tenían en común, lo cierto es que se complementaban en cierta extraña manera, formando un raro conjunto parecido al que forman las tres esferas anunciadoras de las casas de empeño.”

Es una buena historia. Os la recomiendo. De lector a lector.

Diego

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